miércoles, 10 de julio de 2013

Madurez y Confiabilidad

Esta es otra característica que define al integrante Odebrecht. Ésta característica me parece muy interesante y más aun una reseña que mis colaboradores  hicieron en el curso Introductorio de  formación a la cultura Odebrecht en referencia  al autor Stephen Covey.

Este autor en su libro “7 hábitos de la gente efectiva” hace un análisis que conlleva a su definición de “Madurez”, es imprescindible mencionarlos y describirlos como personas:

Son proactivas: personas que son responsables de su propia vida. Son las personas que determinan la agenda que quieren seguir y desarrollan la habilidad de elegir las respuestas a lo que sucede alrededor de ellas. Estas respuestas son más un producto de sus valores y : 

Comienzan con el fin en la mente: Estas personas tienen una visión clara de sus objetivos y de ellos mismos, tienen un profundo significado de su vida y siguen principios universales de la existencia. De esta manera llevan a cabo las sus tareas de manera efectiva y positiva. Son personas que se dan cuenta que las cosas son creadas mentalmente antes de ser creadas físicamente. Son líderes de ellos mismos, por eso aclaran los valores y establecen prioridades antes de seleccionar sus metas y emprender algún trabajo.

Hacen primero lo primero: Estas personas son sus propios gerentes. Ejercitan la disciplina. Organizan y administran su tiempo según las prioridades. Estas personas hacen lo que predican. Dedican más atención a las cosas que son urgentes pero no importantes y dedican también más tiempo a las cosas importantes pero no necesariamente urgentes. Son personas que cumplen las actividades que programan.

Cultivan relaciones ganar-ganar: Estas personas tienen un profundo espíritu de cooperación. Creen en que la efectividad se logra a través del trabajo en equipo de dos o más personas. Tienen una mentalidad de abundancia y una actitud permanente de búsqueda del beneficio mutuo. Logran una comunicación efectiva y una gran confianza en su relación con los demás.

Buscan primero entender y después ser entendidos: A estas personas les gusta mucho observar con detenimiento y escuchar con atención. No juzgan a los demás y se interesan en conocer las necesidades, intereses y preocupaciones de los demás. Este es un hábito clave en la vida, para construir buenas relaciones interpersonales y es la esencia del buen profesional.

Creen en la sinergia: Las personas altamente eficaces practican la cooperación y el trabajo en equipo pero creativamente. Desarrollan la habilidad de valorar y aprovechar las diferencias que tienen con los demás y un gran espíritu de respeto mutuo. De esto obtienen perspectivas más amplias y diferentes.

Se afilan permanentemente: Estas personas practican la auto-renovación y el auto-mejoramiento constante en su vida física, mental, espiritual y socio-emocional. De esta manera pueden incidir en todos los aspectos de su vida y a su vez pueden cultivar los otros 7 hábitos.

Stephen
Convey nos invita a que trabajemos en el carácter, mientras no lo hagamos no vamos a desarrollar la confiabilidad, la cual se construye a partir del carácter y la competencia,  la confiabilidad lleva a la confianza. Si una persona no tiene confiabilidad no puede transmitir confianza y a su vez poder establecer relaciones interpersonales que sean efectivas.  Nuestro carácter transmite más  de lo que podamos decir o podamos hacer.

Es importe entender que los hábitos para que resulten en su aplicación totalmente efectivos se deben desarrollar en una secuencia lógica que
Sthepen Covey enmarco en un proceso de madurez. Ese proceso de madurez permite pasar de un nivel  bajo llamado dependencia a un nivel alto llamado interdependencia. Observado detenidamente la secuencia de los hábitos, vemos que si los aplicamos adecuadamente iremos creciendo en madurez. Los seres humanos por naturaleza nacen dependientes cuando es niño depende de su madre para su alimentación, pero esa dependencia poco a poco debe disminuirse, muchas personas llegan a adultos y aun no son totalmente independientes. En el proceso de madurez que presenta Stehen Covey nos dice que es necesario no solo llegar a ser totalmente independientes sino que hay que llegar a un nivel más alto que es ser interdependiente y lo compara con la familia en la que generamos interdependencia. En el continuo de madurez que expone Stephen Covey, nos orienta a que salgamos de la dependencia a que respondamos por nuestro actos que salgamos adelante por nuestro propios medios que organicemos nuestras vidas hacia objetivos claros que podamos responder por nuestros actos con responsabilidad y logremos lo que queremos por nuestros propios medios para ser independientes y posteriormente trabajemos en un equipos para alcanzar lo que queremos todos lo que yo quiero y lo que tú quieres.




Los tres primeros hábitos son: ser proactivo, comenzar con el fin en mente y poner lo primero  a lo primero. Estos constituyen la victoria privada. Esto nos da efectividad con nosotros mismos.

Los siguientes tres hábitos son: pensar ganar-ganar, buscar primero entender luego ser entendido y
senergizar. Estos hábitos constituyen la victoria pública. Esto nos da efectividad con los demás.

El séptimo hábito es afilar la sierra.

En una posición de interdependencia las personas deben buscar que los beneficios no solo sean para uno sino que sean de doble vía es decir también beneficios para los demás.

El continuo de madurez nos llevan a reflexionar en el sentido de que yo estoy aquí para alcanzar mis objetivos hago las cosas porque quiero porque no dependo de nadie, tengo libertad para desarrollar mis ideas,  pero también debo pensar que no estoy solo en este mundo y que hay personas que me rodean y que en algún momento forma parte de mi vida o porque son mi familia o porque trabajan conmigo y en esa relación debemos compartir nuestros deseos.


domingo, 7 de julio de 2013

Espíritu Positivo y Constructivo

En esta oportunidad me acompañan los colaboradores Imir Miller, Marlon Sánchez, Moreima Huerta y Yilianny Rodríguez, a disertar sobre esta característica del Integrante Odebrecht, como parte del conocimiento introductorio a la Cultura Odebrecht.

Empecemos definiendo los siguientes conceptos:

- Una persona con espíritu constructivo es aquella que extrae las consecuencias positivas y útiles de las cosas, por lo tanto, al pensar negativamente estamos siendo por el contrario personas destructivas. La naturaleza del ser humano es crear y para esto es necesario tener un espíritu constructivo, enfocarnos en la parte positiva para lograr el triunfo y así dar aportes que ayuden a que todo fluya mejor

- El Espíritu Positivo es una actitud realista que identifica, valora lo positivo de las situaciones y de las personas por lo que lleva a vivir de modo animoso y alegre. El espíritu positivo forja un modo de ser entusiasta, emprendedor y dinámico.

La persona con espíritu positivo confía razonablemente en sus propias posibilidades y en la ayuda que le pueden prestar los demás, de tal modo que en cualquier situación distingue, en primer lugar, lo que es positivo en sí, las posibilidades de mejora que existen y, a continuación, las dificultades y obstáculos que puedan surgir, aprovechando lo que se pueda y afrontando lo demás con deportividad y alegría. La persona positiva no asume una actitud derrotista, sino, por el contrario, trata de sacar provecho de la situación adversa, ve las dificultades como retos y oportunidades.

De ser positivo y constructivo surge un espíritu empresarial, ya que la característica principal de un empresario es la creatividad, para ello necesitamos en primer lugar tener un espíritu positivo que nos permita confiar en nosotros mismos y en nuestras ideas, una vez que esté planteado nuestro objetivo, debemos llevarlo a cabo, siendo así unas personas con espíritu constructivo lo que nos va a permitir triunfar.

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad”.- Sir. Winston Churchil 







Por que este Blog...

A principios de la Segunda Guerra Mundial, los materiales de construcción provenientes de Europa eran muy caros y escasos, lo que provocó una crisis en el sector. Desanimado, Emílio Odebrecht, nieto de Emil Odebrecht, iniciador de la organización, se retiró de los negocios, emplazados en Salvador, Bahía. Su hijo, Norberto Odebrecht, lo sustituyó en 1941, creando su propia empresa tres años después. Bajo su liderazgo, Odebrecht creció, rebasó fronteras y se diversificó, siempre en base a los Principios, Conceptos y Criterios desarrollados por él, los cuales son: Tecnología Empresarial Odebrecht (TEO).

A fines de los años ´80 y principios de los ´90, su hijo Emilio lo reemplazó en el liderazgo de la organización, con el desafío de continuar la expansión internacional. La Organización se expandió y llegó a países como Estados Unidos, México, Venezuela y Malasia. Emílio Odebrecht permaneció al frente de la Organización durante diez años. A partir de fines del 2008, Marcelo Odebrecht, integrante de la tercera generación, asumió el comando de la Organización liderando un nuevo ciclo de crecimiento.


Hoy día trabajo en esta importante organización en Venezuela, la cual me ha ofrecido el reto y oportunidad de desarrollarme como profesional. Y no desaprovecharé esa oportunidad para ofrecer a mis colaboradores la ocasión de participar en esta, que espero sea larga, experiencia de ofrecer algunos conocimientos, vivencias y opiniones.


Ing. Fernando A. García T.